¿Beat? Perfecto!

¿Letras? Geniales!

¿Grabación? Excelente!

Y ¿ahora?

Muchos cantantes, principalmente los nuevos, suelen darle muy poca importancia a la mezcla. Sin saber que puede hacer que una canción buena, sea excelente! Aunque también una mezcla mal hecha puede dañar completamente una buena canción.

Pero, ¿Qué es la mezcla?

Si lo ponemos en palabras simples, es el proceso en el cuál logramos el balance perfecto entre los sonidos que componen nuestra canción. Hacemos que un sonido suene bien con relación al otro para que la canción, como un todo, sea agradable a nuestro oído.

Ese balance lo logramos con el volumen correcto de cada sonido, ubicarlo adecuadamente en el plano estéreo, y diferentes efectos como equalización, compresión, reverbs, delays, etc…

Básicamente, en la mezcla hacemos que nuestra canción suene bien.

¿Por qué es tan importante?

Porque sin este proceso puede que nuestra canción no transmita la emoción o el mensaje que queremos que llegue a nuestros oyentes.

Podemos tener la mejor canción del mundo, pero si suena mal o no logra transmitir ese sentimiento que queremos, es muy probable que no la quieran escuchar de nuevo.


Imagina esto. Escuchas una canción que te invita a bailar toda la noche, que te muevas al ritmo de la música. Pero… Las voces están muy altas y toda la percusión suena con muy poca fuerza.


Esa canción no te va a inspirar a moverte, porque no sientes el ritmo de la percusión, por lo tanto, no transmitió la emoción que debía. Probablemente no la escuches de nuevo, aunque ni sepas explicar por qué no te gusta. Pudo ser el mejor hit del verano, pero sonaba mal y nadie quiere escuchar algo que suene mal!

Lo ideal es detectar la emoción que se quiere llevar al oyente y mezclar adecuadamente para llevar esa emoción. No solamente hacer que todo suene bonito.

Al llegar a este punto, hay que escuchar la canción desde un punto de vista más técnico. Puedes hacer la mezcla tu mismo, pero a veces es mejor dejar que otra persona lo haga.

Un nuevo par de oídos

Es tu creación, no vas a poder escucharla como la escucharía un oyente. Nunca vas a tener esa sensación de oirla por primera vez.

Seguro has escuchado la frase “Desde afuera el juego se ve mejor”. Para la mezcla esto también aplica. Alguien que no esté predispuesto a escuchar algo en la canción, sino que va a escuchar sin saber que esperar, va a notar errores que tú mismo no has notado. Ya que has escuchado tantas veces tu canción que es muy probable que haya cosas que pases por alto.

También es cierto que 2 cabezas piensan mejor que una. Las ideas que te puede aportar otra persona en la etapa de la mezcla pueden sumarle MUCHISIMO a tu canción final.

Si tu fuerte es componer o cantar, entregarle la mezcla a una persona que se dedica a mezclar y ese es su fuerte.

Así que, siempre sea posible, trata de incorporar un par de oídos nuevos a tu canción!